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Hola Categoría: ser madre mola
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Puzzles

03 enero 2018

"Lo mejor de mi naturaleza se refleja en el juego, y el juego es sagrado"
Karen Blixen

Pieza de lego en la mano

Papá Nöel estas navidades le ha traído a mi hijo una caja grande de piezas Lego que le encanta. Yo me he enganchado.
De pequeña he tenido otros juegos de construcción y me he pasado las horas muertas jugando, montando, desmontando, inventando historias, edificios y lo que se me pasaba por la cabeza; hasta imaginaba tomas a vista de cámara... ¡Ay, si hubiera caído entonces una caja de Lego en mis manos...!

Me relaja, me concentra, me ha ayudado a entender cómo funciona mi cerebro para crear, solucionar, inventar. Suena muy profundo para un sencillo juguete pero es lo que tiene crecer y madurar...aunque haya sido sin Lego.

Otro de los grandes atractivos que tiene para mi es que permite hacer los puzzles de un tirón. Desde que soy madre trato de acostumbrarme a trabajar con interrupciones constantes y he aceptado que durante mucho tiempo no voy a poder hacer completa ninguna tarea que hacía antes, al menos si no cuento con "refuerzos" y a veces ni así.
Empezar algo y no parar hasta que lo termino es algo que solo puedo hacer cuando estoy completamente sola y se ha convertido en una satisfacción inmensa que me encanta recuperar aunque sea con un juego. Para Reyes me he pedido una caja más pequeña solo para mi y pienso sacarle muuuucho partido (léase acompañado de una gran sonrisa llena de dientes).






El mejor jefe del mundo

22 septiembre 2015


El mejor jefe del mundo no viste traje de chaqueta, ni sabe lo que es una corbata. Aunque siempre es elegante en todo lo que hace, incluso cuando tiene un gesto torpe o desmañado.
Al mejor jefe del mundo le gustan los placeres sencillos de la vida: comer, beber, dormir...sin embargo deja de comer cuando está lleno o de beber cuando ya su sed está saciada.
Al mejor jefe del mundo le queda mucho por aprender y disfruta con cada descubrimiento. A pesar de ello tiene mucho que enseñar y te recuerda que generalmente todo es mucho más sencillo de lo que parece.

El mejor jefe del mundo dice mucho con muy poco, incluso cuando no dice nada. Celebra con entusiasmo genuino los logros y no conoce los términos medios, si algo le disgusta se desahoga. Él sabe que es tan humano expresar la alegría como reconocer la tristeza y que el mejor modo de olvidarse de ella es precisamente dando rienda suelta a las emociones. Así puedes pasar a otra cosa sin arrastrar ningún peso innecesario.

El mejor jefe del mundo es cariñoso, conciliador y espontáneo. Sabe que eso no mina su personalidad, no menoscaba su fortaleza y sí que es el camino más corto para conectar y conocer a las personas.
El mejor jefe del mundo no considera una pérdida de tiempo probar formas nuevas de hacer lo mismo; es la mejor manera de descubrir y conocer. Quizás de un modo nuevo salga una idea brillante.

El mejor jefe es observador, reflexivo y concienzudo, permanece tranquilo, atento a lo que le rodea, receptivo a las novedades y saca sus propias conclusiones; siempre dispuesto a probar en sí mismo cualquier experiencia. Es risueño, encantador, afable y muy divertido. No conoce el desaliento, él sabe que si quiere conseguir algo debe intentarlo tantas veces como haga falta para que salga bien y si en alguno momento necesita ayuda no duda en pedirla. Eso le da energía para acometer de nuevo sus propósitos. Entiende que a veces el trabajo en equipo proporciona un impulso nuevo a las cosas cuando hay un escollo.

El mejor jefe del mundo no lleva reloj pero tiene un sentido especial para saber cuándo es el momento oportuno o si no, simplemente se guía por su instinto que no suele fallar.

El mejor jefe del mundo cumple hoy un año, su primer año de vida, del que solo podemos decir que ha sido un año maravilloso, como pocos. Es como si hubiera estado ahí siempre con nosotros. A veces tengo la sensación de que se me ha olvidado mi vida anterior, o que estoy imaginando la vida de otra persona, tanto es lo que te tenemos presente a todas horas.

Solo podemos decirte, gracias, te queremos con locura y por supuesto....

¡FELIZ CUMPLEAÑO!